miércoles, 31 de julio de 2013

Volvió. El alerquin, el muñequito de torta, el disfraz del hombre invisible, todo junto combinado, intentando formar una nueva personalidad para confrontar ese momento: abandono. Y peor aún: uso.
Palabra fuerte si las hay. Ser usado es reemplazar algo por otra COSA. Aquello poco importante. Cuando me usa me siento huérfana de su cariño.
No soy perfecta, cometí UNO y MIL errores, volví a caer en la misma piedra , llore , reí, disfrute, me lastimaron, lastime, fui feliz, me hicieron feliz, hice feliz , conocí y probé cosas inigualables, cosas que siempre van a quedar en mi, tanto malas como buenas pero todas fueron increíbles que marcaron algo mas en mi. Y es así , naces conoces te equivocas aprendes y seguís viviendo hasta que llega tu punto de partida, en ese momento vas a tener un 'flash' de cada una de esas cosas que fueron INCREÍBLES.

domingo, 28 de julio de 2013

Lunes de Julio

Mi subjetividad y mi imaginación están haciendo un pacto diabólico para volverme completamente loca. Necesitaba verlo nuevamente hace tiempo, pero como una droga: por el momento estoy satisfecha, no quiero pedir mas, no quiero tener una sobredosis. Esto es él: una droga. Necesito, me da. Necesito no está.

Lunes, después de 6 meses lo vuelvo a ver.

miércoles, 24 de julio de 2013

Así soy: extrema hasta límites insospechados. Siempre pienso que la gente me quiere abandonar, engañar o simplemente desconfía de mi. Sabia que ese "Gorda, nunca me vas a perder" era una frase mentirosa para cambiar de etapa, es decir, para dejar de llorar.

Manías

Creo que todos somos un poco así: no nos comportamos igual con nuestra familia que con nuestros profesores, por teléfono o por mail, o vaya a saber en que otra situación. Todo el mundo se lo pasa inventando personajes, el problema es que yo me los tomo en serio y me sirven.
  Y el personaje que mas me cuesta es este que me carcome. Éste que me obliga a escribir detalladamente en un blog todo lo que se me viene a la mente. Que me obliga a llevar registro de todo.
 Manías; supongo que aprendí a convivir con ellas o que ellas se amoldaron a mi. También creo que nacieron por necesidades intimas: de no olvidar, de no hablar demás, de no quedarme callada, de tomar conciencia pero, por sobre todas las cosas, de Recordar.
Aunque muchas miles de veces hubiera pagado por Olvidar.