martes, 3 de septiembre de 2013

Mirame

Cuando querés que alguien te mire,
no importa ninguna otra mirada.
Vos querés esa mirada, y ninguna mas.
Pedimos a gritos, desesperadamente 
que abran sus ojos y nos miren.. que nos vean.

Somos esclavos de esa mirada,
la necesitamos como al aire.

Hacemos cualquier cosa
por atraer esa mirada.
Intentamos ponernos en el
campo visual del otro,
quisiéramos tener un reflector
que nos ilumine,
quisiéramos brillas para ser miradas.

Lo curioso es que los ojos
 que más nos obsesionan,
son aquellos que
no nos puede mirar.

La mejor mirada no es
la que se nos niega..
sino es esa mirada que
no vemos, la que ignoramos.
Esa mirada inesperada,
fuera de todo cálculo
esa mirada que nos ve
cuando no nos sentimos mirados,
y por lo tanto, nos mostramos mejor.

Una mirada capaz de
atravesar la máscara,
y ver lo que hay detrás.

Todos somos como luces
apagadas, que sólo se encienden
cuando alguien las mira.